¿Ya pensaste en tus propósitos de Año Nuevo?

¿Ya pensaste en tus propósitos de Año Nuevo?

Otro año más está por concluir y las 12 campanadas para darle la bienvenida a un nuevo año están por sonar. El momento de acomodar las uvas, una por cada mes del año, en una copa, vaso, plato o en lo que sea, para poder comerlas, durante el sonido armonioso de las campanas ha llegado. Pero antes de que puedas comerlas, está lo más mortificante, misterioso y emocionante a la vez: los propósitos, que son todas esas determinaciones que te propones al finalizar el año viejo y se quedan limitadas al típico: “a ver si este año sí lo cumplo”. Un propósito no es algo que debes de decir sólo para terminarte las uvas, sino que es algo en lo que pensaste perfectamente bien, y que realmente cambiará de tu vida, y por lo cual debes trabajar paso a paso para poder conseguirlo.  ¿Acaso ya pensaste en tus propósitos del 2018?

 

Cuando comienzas a escuchar en la televisión el: 10, 9, 8, 7… la sensación de emoción empieza a invadir tu cuerpo, y la felicidad por un año nuevo brota desde el interior para poder gritar con emoción ¡Feliz Año Nuevo! Pero antes de toda esta algarabía, se debe realizar la tradición de las 12 uvas, pero no sólo se limita a comerlas y ya, sino que   tienes qué pensar en algo más, en tus propósitos o deseos de año nuevo.

 

Esa pequeña parte atormentadora en la que tienes que pasarte la uva y al mismo tiempo pensar en tus objetivos anuales es un caos, porque típico que los primeros cinco propósitos son los que tienes en el primer instante, pero después de esos, ya sólo dices lo que se te ocurre; si es que no te atragantas antes las uvas porque ya se están terminando las campanadas, y de los 12 que tenías que pensar se restaron a 8. Una, porque no tuviste la creatividad suficiente para decidir en qué pensar, y dos, porque te ganó la desesperación y la prisa.

 

Eso de pensar en los propósitos es un tema, porque año con año tienes que hacerlo, y seguramente siempre dices los mismos: ir al gym, comer saludable, sacar buenas calificaciones, encontrar un buen trabajo, salir de viaje, etc. En este caso, no se trata de que siempre tengas en mente los mismos, lo realmente importante, es que los lleves a cabo. Tal vez, uno de tus propósitos puede ser continuar con tus estudios de licenciatura, pues lo primero que debes hacer es ver cuáles son tus habilidades y con base en eso, buscas una carrera que se adecúe a tus necesidades, en Aliat Universidades puedes observar el plan de estudios de las carreras que quieras, por si aún no te decides por una.

 

Tal ves digas: es que el tiempo se pasó muy rápido y ya no me dio tiempo de realizarlos; traté de hacerlo, pero no pude; el próximo mes lo cumplo. Y así, uno pude decir miles de excusas. Pero lo primordial de plantearse propósitos, es que los realices, por eso debes plantearte cosas objetivas, que realmente puedas realizar y no ideas vagas o al azar que sabes que a largo plazo no llevarás a cabo. Una idea objetiva podría ser comenzar con una maestría, aquí  puedes conocer las opciones que puedes estudiar.

 

Por lo tanto, cuando estés pensando en tus propósitos, primero cuestiónate lo siguiente: ¿cuánto tiempo podré invertir?, ¿sinceramente, lo haré?, ¿esto mejorará mi estilo de vida?

 

Los propósitos son nuevas opciones para cambiar tu vida, porque no sólo basta con soñar las cosas y tener en mente lo que queremos hacer. Debes tener la disposición para querer hacer un cambio en tu vida, y puedes empezar tomando pequeñas acciones diarias, por ejemplo: si quieres realizar un viaje, ahorra diario, aunque sean 10 pesos; si deseas comenzar a hacer ejercicio, destina dos días a la semana para ejercitarte, o si quieres encontrar un mejor trabajo, todas las tardes, después de tus actividades, mejora tu CV.

 

No intentes realizar todos tus propósitos en un solo mes, porque vas a fracasar y por ende te frustrarás y creerás que no podrás lograr ningún propósito que te hayas planteado. Destina cada uno a un mes específico y poco a poco haz estas acciones, pues al ver que estás triunfando y que los resultados se están obteniendo, tendrás cada vez más sed de éxito. Y cuando menos te los esperes o lo imagines, tus propósitos se estarán realizando.

 

Además, la sensación de triunfo que experimentes te motivará para que sigas trabajando en mejorar partes esenciales de tu vida, que al final, se reducirán en una cosa: tus propósitos. Pero antes que nada y lo más fundamental, debes cambiar el chip de tu cabeza, y no está permitido decir: “no puedo” o “no lo lograré”.  Si año con año no has alcanzado que tus propósitos se cumplan, no te desanimes. Es momento de cambiar la mentalidad y de comenzar con nuevas estrategias, y como dice el escritor Ralph Marston: “No le pongas excusas a lo que no puedes terminar, enfócate en todas las razones por las que debes hacer que suceda.”

 

Y como la educación también es un factor que debes considerar en tus propósitos, en Aliat Universidades  podrás comenzar un año lleno de aventuras estudiantiles y profesionales. En caso de que ya estés trabajando y quieras estudiar, pero por falta de tiempo no puedes, podrías hacerlo con una Licenciatura Ejecutiva.  Lo mejor de cada año es acumular nuevas metas y tú puedes alcanzarlas en cualquiera de las escuelas de la Red Aliat, ya sea estudiando alguna maestría , especialidad  o doctorado .

 

Si quieres obtener más información llama al teléfono 01800 288 9884 o puedes ingresar a la página https://www.aliatuniversidades.com.mx/.